En un momento de alteración de los patrones meteorológicos debido al cambio climático provocado por determinadas actividades humanas, es habitual oír comentar que ahora llueve menos que antes, que el calor es más intenso, que tal día diluvió como en la vida. Mientras que las percepciones particulares pueden desviarse de la realidad, los datos recopilados a través de diversas agencias ofrecen una imagen más certera y una respuesta fundamentada a preguntas como las que plantearemos a continuación.
Vamos a abordar una cuestión que en Predictia nos toca de cerca: ¿llueve menos que antes en Cantabria? Nuestras oficinas se ubican en Santander, la capital de una provincia conocida por sus habituales nubes, su lluvia cotidiana y, por tanto y a consecuencia de esto, sus verdes prados. En nuestro caso, la lluvia es una constante tanto en la vida personal como en la profesional.
Para ello, vamos a servirnos del RSoTC, un panel de control que permite conocer de manera abierta y accesible información práctica como la proporcionada por los informes del Estado del Clima a nivel local. Hemos desarrollado esta herramienta gracias al proyecto OSCARS, financiado por la Unión Europea.
Así pues: ¿está apoyada por los datos la percepción generalizada de que ahora llueve menos que antes en Cantabria?
Información pormenorizada
Veamos qué sucedió en el año 2025, el más reciente con datos anuales completos. Para empezar, deberemos ir a la página de inicio y de selección regional, en base a las divisiones geográficas disponibles de la Nomenclatura de Unidades Territoriales para Estadísticas (NUTS, en su acrónimo inglés) definidas por la Unión Europea. Al tratarse de una comunidad autónoma uniprovincial, Cantabria aparece delimitada a partir del nivel 2 (siendo el 0 la mayor unidad, a nivel país).
Una vez seleccionada, el panel nos mostrará un resumen en cuyo apartado de ‘Precipitación’ podremos encontrar algunas pistas.

Nuestro compañero Antonio Pérez, uno de los encargados del desarrollo de este panel, resume estos datos: la precipitación total en 2025 fue de 1069,1 mm. Esto representa una anomalía de -98,3 mm (-8,4 %) en comparación con la media de referencia de 1167,4 mm del período 1991-2020. Se registraron 187,2 días de precipitación (≥ 1 mm), en comparación con el promedio de 179,2 días del periodo 1991-2020. Esto se podría traducir en que en 2025 llovió menos cantidad, pero a lo largo de más días. Asimismo, se produjeron menos eventos de precipitación extrema, ya que los datos indican que se observaron 3,7 días de precipitación intensa (≥ 20 mm) siendo la media de referencia (1991–2020) de 6,8 días.
¿Quiere decir esto que llueve menos que antes? El meteorólogo de nuestro equipo, Markel García, advierte de que no hay que mezclar lo ocurrido en el último año con la tendencia. Que 2025 fuera un año más seco de lo normal en Cantabria no se traduce automáticamente en que llueva menos: para resolver esa incógnita habría que comparar dos periodos más largos, mientras que por ahora, nuestro panel sí resuelve la duda de si ha llovido menos de lo normal en 2025.
Si pinchamos en ‘Wet and Dry’, en el menú de la izquierda, podremos además ver una serie de gráficos relacionados con las precipitaciones relativas al pasado año, y la evolución de estas en Cantabria (respecto al periodo de referencia: 1991-2020) a lo largo de varias décadas mediante gráficos como el que presentamos a continuación, inspirado en las franjas climáticas de Ed Hawkins:

Sin salir de la península Ibérica ni de las estadísticas de precipitación, vamos a explorar ahora los récords. Para ello, Antonio sugiere que seleccionemos, en el nivel NUTS 3, la región de la Lisboa metropolitana, Grande Lisboa, y vayamos directamente a ‘Wet and Dry’. El primero de los gráficos disponibles muestra que en 2025 se registraron una veintena de récords por lluvia.

Con este tipo de visualización, los extremos son fáciles de localizar de un vistazo, en cada punto verde oscuro que corona un pico de precipitación. Al posar el cursor sobre estos puntos, aparece detallada la información relativa a la fecha, la cantidad de precipitación, los percentiles 10º y 90º y el máximo y el mínimo histórico de la jornada. Mención aparte merece el caso del 13 de noviembre, que con sus 72,91 mm de lluvia se eleva muy por encima del resto de récords de la gráfica.
Una tendencia marcada
Veamos ahora un ejemplo de temperatura, en el que la tendencia se aprecia con facilidad, a diferencia de la precipitación, donde ya hemos visto que hay mucha variabilidad de períodos más y menos húmedos. Viajaremos hasta la Comunidad de Madrid, donde el propio resumen indica que, desde 1940, ese territorio se ha ido calentando a un ritmo de 0,29ºC por década. Si en vez de los datos para todo el año, en el menú desplegable superior que aparece junto al año por defecto (el más reciente), elegimos el verano, observaremos que esa estación ha acusado especialmente el calentamiento, con un ritmo de 0,33ºC por década. O lo que es lo mismo, casi 1ºC más cada 30 años.
¿Cómo se visualiza esa tendencia en las distintas gráficas mostradas en la sección de Temperatura? Una de las primeras imágenes mostradas es la serie temporal de temperaturas del aire en superficie en verano, que te mostramos aquí abajo, en la que se aprecia por ejemplo que tanto la media de temperaturas máximas, media y mínima han sufrido un claro ascenso desde 1940: la media mínima del verano, por fijarnos en una en particular, pasa de situarse en el entorno de los 14-16ºC a empezar a rebasar la frontera de los 18ºC.

En las franjas climáticas se aprecia el aumento de las temperaturas medias en la Comunidad de Madrid en verano con la variación de colores de la predominancia del azul a una presencia mayoritaria del rojizo.

Bajando hasta el final de la página, encontramos el gráfico que presentamos a continuación, que alude al número de días cálidos (más de 30ºC) y tórridos (más de 35ºC) por año. No es hasta mediados de los ‘90 cuando el número de días cálidos en la media de temperaturas de toda la Comunidad de Madrid supera los 50 (53 en 1994) y aparecen los días extremadamente tórridos, de más de 40ºC (1995). En los últimos años, es habitual superar los 60 días cálidos por año, los días tórridos rondan los 20 al año (empezaban a superar la decena en los años noventa) y los días extremadamente tórridos van ganando presencia.

¿Tienes otras consultas? ¿Te preocupa, por ejemplo, el aumento de las noches tórridas (por encima de los 25ºC) cada año? Puedes seguir explorando la herramienta en este enlace.
Si quieres leer más información sobre los aspectos técnicos del panel y sus aportaciones, puedes visitar la página del proyecto en nuestra web.
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